Francia se ha fijado el objetivo de reciclar el 100% de los plásticos para 2025 y eliminar gradualmente los plásticos de un solo uso para 2040.
A partir de enero de 2022 se prohibirán los envases de plástico para casi todas las frutas y verduras. Además, las publicaciones ya no podrán envolverse en plástico para su envío, los restaurantes de comida rápida ya no podrán tener juguetes de plástico y los espacios públicos deberán proporcionar fuentes de agua para reducir el uso de botellas de plástico. Las pajitas, vasos y cubiertos de plástico y las cajas de comida para llevar de poliestireno ya estarán prohibidas en 2021.
Cualquier empresa que venda transfronteriza a consumidores en Francia debe registrar sus envases en un sistema de reciclaje francés. Según la ley francesa de envases, las empresas pagan menos por sus envases reciclables.
